Cómo extraño mis clases de danza árabe! Cuando por fin había encontrado una actividad que verdaderamente me agradará y que disfrutará tanto hacer, la falta de tiempo dificultó que continúe realizándola. He practicado actividades como la natación, las artes plásticas, la danza regional y la danza contemporánea, las cuales en su momento resultaron interesantes; sin embargo, ninguna de ellas me había gustado y apasionado tanto como la danza árabe.
Desde que era niña me llamaban la atención todas aquellas actividades que tuvieran que ver con el baile, incluso siempre quise practicar ballet, pero pues nunca tuve la oportunidad de hacerlo. No fue, sino hasta que tuve cerca de 16 años que decidí comenzar a tomar clases de danza, la verdad no tenía preferencia por ninguna y ni si quiera me importaba que tipo de danza fuera.
Así, fue como en un inicio comencé a tomar clases de danza regional durante pocos meses y, posteriormente, de danza contemporánea durante un año. Ambas me agradaron; sin embargo, como a los 18 años me comenzó a llamar la atención el hawaiano y cuando inicie a buscar clases de este baile fue que me tope con la danza árabe.
En un principio, comencé a asistir a las sesiones de danza árabe mientras conseguía entrar a las de hawaiano, pero fue tal el gusto y el entusiasmo que me causo esta danza oriental que ya no quise dejar de realizarla. La música, los movimientos, los pasos, el vestuario, la historia y, en general, todo me fascina; sin embargo, después de practicarla cerca de 2 años la tuve que dejar por falta de tiempo. La verdad me fue difícil hacerlo, ya que se había convertido en una de mis actividades predilectas, tanto que después de no ejercitarla cerca de un año aún continúo extrañando mis clases.
No hay comentarios:
Publicar un comentario